3 de mayo de 2011

Detectan un fármaco experimental que potencia el bronceado y provoca cáncer

El Hospital de Manises (Valencia) ha detectado el uso ilegal de un fármaco experimental que puede producir cáncer de piel como efecto secundario, ya que potencia el bronceado sin sol, además de inducir a la anorexia y mejorar "el apetito sexual", según un comunicado del centro.

El uso del 'Melanotan', todavía en fase de ensayo clínico, se detectó tras atender a un paciente que se inyectó esta sustancia y sufrió una alteración y multiplicación incontrolada de lunares "con el consiguiente riesgo de transformación en melanoma maligno".
Los dermatólogos del Hospital de Manises, según las fuentes, también han detectado la compraventa ilegal de esta sustancia por internet y han recibido diversas consultas de pacientes acerca del posible uso de este fármaco.
El 'Melanotan' es un análogo sintético de la melanocortina que estimula la producción de melanina y puede inducir la proliferación de melanocitos, según ha señalado el dermatólogo del Hospital de Manises Luis Hueso. Se trata de un fármaco aún en fase de estudio y que se está desarrollando como posible tratamiento en determinadas enfermedades dermatológicas fotoinducidas.

Este medicamento provoca un intenso bronceado, aun sin sol, y además genera pérdida de apetito y aumenta la potencia sexual, según Hueso, quien ha advertido de que la estimulación de los melanocitos puede producir en algunas personas de fototipo claro la multiplicación de nevus o lunares y su transformación maligna a melanoma.

Efe | Valencia
El dermatólogo ha recordado que se trata de un fármaco en fase experimental, "por lo que no se han registrado ni estudiado en profundidad todos los posibles efectos adversos".
Según las fuentes, el perfil del posible consumidor de 'Melanotan' responde a personas jóvenes, muy preocupadas por su aspecto físico, en muchos casos usuarios de gimnasios y que consumen este tipo de sustancias para mejorar su apariencia, estar más delgados y más morenos.
El Hospital de Manises inició una investigación a raíz de la atención a un paciente que presentaba un elevado bronceado de piel para su fototipo y una multiplicación incontrolada de lunares, alguno de ellos con la firme sospecha de ser melanomas.
Los dermatólogos del centro descubrieron que el paciente se había inyectado esta sustancia que le habían recomendado en su entorno y, además, detectaron, por parte de algunos pacientes, preguntas y solicitudes de información acerca de este tipo de sustancias.